La Diputación encargó en 2004 un estudio, que sigue en el cajón, para desdoblar la carretera en Legutiano, donde el lunes murieron dos jóvenes
De nuevo, la N-240. Por enésima vez, Legutiano. La historia vuelve a repetirse, pero en esta ocasión, con la vida de dos navarros de 25 y 38 años perdida para siempre en el asfalto. Ocurrió el lunes y como ya es habitual en la zona, con un camión en papel protagonista. Su conductor, pese a caer al pantano de Urrunaga, salió vivo. El accidente -ayer estuvo cortada la carretera para retirar el tráiler- se produjo en uno de los 'puntos negros' de la red viaria alavesa, que pese a ser reconocido por las instituciones, continúan sin dar soluciones a un trazado «mortal», como denunciaron a este diario vecinos del pueblo de Ollerías, en Elosu, testigos de varios percances a la semana.
Pese a todo, la N-240, a su paso por las cercanías de Legutiano, no está en los primeros puestos del ranking del último estudio sobre tramos de concentración de accidentes elaborado por el Departamento vasco de Interior. En concreto, ocupa el undécimo lugar tras varios puntos kilométricos de la A-625, la A-132, la N-1 o la N-124.
La peligrosidad del tramo nunca ha pasado desapercibida para la Diputación, que sin embargo, sigue sin mover ficha. La idea, como se recoge en la revisión del Plan Integral de Carreteras de Álava (PICA) aprobado por las Juntas en mayo de 2008 para el periodo comprendido hasta 2015, es desdoblar parte de la N-240 en el entorno de Legutiano y acondicionar, a su vez, los enlaces con la carretera comarcal A-623. Una sugerencia también incorporada por el plan vasco de carreteras.
En el propio PICA, se dice que esta obra debería ser una «prioridad» para el periodo 2007-2009. Pero no ha sido así, ya que en el presupuesto de este año, por ejemplo, no aparece ninguna partida destinada al proyecto. Por si fuera poco, el Gobierno foral, en mayo de 2004, adjudicó a la empresa Prointec por 68.440 euros la asistencia técnica para la redacción del estudio informativo sobre el desdoblamiento de la carretera N-240 a su paso por Legutiano y el enlace con la A-623. Seis años después, poco o nada se sabe de un informe que continúa durmiendo el sueño de los justos en algún cajón del Departamento de Obras Públicas.