Los pantanos alaveses están al 70% de su capacidad, lo que garantiza el suministro durante más de medio año
IOSU CUETO/elcorreodigital
El fugaz temporal que ha atravesado Euskadi esta semana ha provocado una repentina descarga de agua en los pantanos. Los alaveses vivían un invierno carente de lluvias, de manera que el repentino cambio climatológico ha trastocado todos los registros de precipitaciones. Basta un dato para demostrarlo. Los embalses recibieron el miércoles más agua que en todo febrero.
El 5 de marzo, cuando la lluvia y la nieve reaparecieron con fuerza en la provincia, el pantano de Ullíbarri recogió 19 litros por metro cuadrado, lo que supera de largo -y casi duplica- los 11,8 litros acumulados el mes pasado.
En Urrúnaga, las cifras fueron más comedidas ese día, pero también revelaron un fuerte aumento en el nivel del agua. Las nubes descargaron el miércoles 20,6 litros por metro cuadrado, casi lo mismo que en todo febrero, cuando se registraron 22,4 litros.
Con todo, los pantanos alaveses se encontraban en la tarde de ayer al 70,2% de su capacidad, frente al 63,3% de hace un año. Los embalses disponen de 154 hectómetros cúbicos -104 en Ullíbarri y 50 en Urrúnaga-, aunque esta situación puede variar en las próximas horas con el deshielo. El presidente de la sociedad municipal de aguas (Amvisa), José Manuel Bully, aseguró ayer que el repunte en el nivel de llenado garantiza el suministro a todos los ciudadanos «durante seis o siete meses».
Consumo «responsable»
El concejal socialista lanzó un mensaje «tranquilizador» a los vitorianos porque esta situación supone que «podemos acoger una nevada copiosa». No obstante, el presidente de Amvisa volvió a solicitar a los ciudadanos que realicen un consumo «responsable, ajustado y moderado» del agua.
Los caprichos de la climatología han alterado en más de una ocasión las previsiones de Amvisa. El año pasado, por ejemplo, arrancó tan seco que Vitoria inició en enero las captaciones de emergencia. Los pantanos se encontraban al 34% de su capacidad. Sólo dos meses después, un temporal elevó este porcentaje al 90%, lo que obligó a desembalsar agua.
El 5 de marzo, cuando la lluvia y la nieve reaparecieron con fuerza en la provincia, el pantano de Ullíbarri recogió 19 litros por metro cuadrado, lo que supera de largo -y casi duplica- los 11,8 litros acumulados el mes pasado.
En Urrúnaga, las cifras fueron más comedidas ese día, pero también revelaron un fuerte aumento en el nivel del agua. Las nubes descargaron el miércoles 20,6 litros por metro cuadrado, casi lo mismo que en todo febrero, cuando se registraron 22,4 litros.
Con todo, los pantanos alaveses se encontraban en la tarde de ayer al 70,2% de su capacidad, frente al 63,3% de hace un año. Los embalses disponen de 154 hectómetros cúbicos -104 en Ullíbarri y 50 en Urrúnaga-, aunque esta situación puede variar en las próximas horas con el deshielo. El presidente de la sociedad municipal de aguas (Amvisa), José Manuel Bully, aseguró ayer que el repunte en el nivel de llenado garantiza el suministro a todos los ciudadanos «durante seis o siete meses».
Consumo «responsable»
El concejal socialista lanzó un mensaje «tranquilizador» a los vitorianos porque esta situación supone que «podemos acoger una nevada copiosa». No obstante, el presidente de Amvisa volvió a solicitar a los ciudadanos que realicen un consumo «responsable, ajustado y moderado» del agua.
Los caprichos de la climatología han alterado en más de una ocasión las previsiones de Amvisa. El año pasado, por ejemplo, arrancó tan seco que Vitoria inició en enero las captaciones de emergencia. Los pantanos se encontraban al 34% de su capacidad. Sólo dos meses después, un temporal elevó este porcentaje al 90%, lo que obligó a desembalsar agua.
